viernes, 23 de mayo de 2014

Sabes de eso. Chico



¡¡Nos gustaría besar tus manos con que escribiste tanta sabiduría para todos !!


Sabes de eso



     Observad con sublime enternecimiento a esos dulces niños que son tus hijos, perlas de luz cuyo cofre generaste dentro de tu corazón con las lágrimas que tantas veces contuviste.

   Tomaste un poco de tu sangre, la amasaste con el aliento de tu aliento, adicionaste los mejores sueños y los mas puros ideales, y así forjaste tales maravillas que nacieron de ti como esperanzas en flor.

   Sientes que son frágiles aves que buscan asilo en tu pecho y por eso sabes acoger sus necesidades con cariño incesante.

   Días de laboriosidad y cuidados para preservar su existencia.

   Noches de dolorosa vigilia cuando aparece la enfermedad.

   Alimento, abrigo,escuela, responsabilidades, inquietudes...

   Sin embargo, transcurrido el tiempo, en ningún momento te acordarás de cobrarles impuestos de reconocimiento, ni les exigirás que se conviertan en títeres de tus caprichos.

   Verificar su honradez, su trabajo, su paso recto, su independencia constructiva, representa en realidad el único triunfo que ambicionas.

   Hasta que un día, después de haber estado inclinado sobre tu renuncia durante largo tiempo, aunque esas criaturas transfiguradas en personas adultas cayeran en terribles deslices, en la conquista de la experiencia, sabrás olvidar los pliegues del dolor y recomponer los huesos descoyuntados...

   Sabrás comenzar la lucha de nuevo para ayudar a los retoños de tu propia vida a transferirse de las deudas de la aflicción hacia el júbilo del rescate... Y a quienes reprueben tu devoción y fatiga, porque censuren tu persistencia en el sacrificio, sabrás responderles con la misma reserva de confianza y ternura, y de alegría mezclada con llanto: "¡¡¡son mis hijos!!!"

***

   Eso es lo que sucede en el hogar terrenal donde los seres humanos, aunque imperfectos, no se resignan a marcar a sus propios hijos con el estigma de los esclavos...

  ¿Imagínate la magnanimidad del amor que vibra y reina, infinito, en el Hogar Divino de la Creación!...

Del libro Verdad y Vida, psicografiado por Chico Xavier, dictado por el Espíritu Emmanuel

martes, 20 de mayo de 2014

Cada existencia. Chico Javiet


   Desde nuestros corazones... un abrazo para ti Chico!!!





CADA EXISTENCIA


    Es como si refrenaras esperanzas que trataran de estallar, y por eso sufres la imposibilidad transitoria de alcanzar el ideal que procuras.

   Quieres concretar los mejores sueños, aspiras al estudio edificante del Universo, ansías conquistar la cúspide de la Ciencia y del Arte, te atormentas por lograr felicidad y lloras en el intento de integrar tu propia alma al amor supremo...

   Sin embargo, casi siempre tu corazón es todavía prisionero de la deuda, a semejanza de un diamante incrustado en un guijarro.

   Existen problemas que demandan una existencia completa de renuncia constante, para lograr que el hilo del destino se afine y se desenrede.

   En vista de eso, no desertes de la prueba que te somete temporariamente a grandes tribulaciones.

   El hogar cargado de sacrificios, la familia consanguínea transformada en una forja ardiente, la viudez como expresión de exilio, la obligación como una soga atada al cuello, el compromiso con apariencia de cadena y la molestia física parecida a una espina clavada en la propia carne, constituyen liquidaciones a largo plazo, o bien un ajuste de cuentas en cuotas, para que cuando llegue la liberación nos confiera felicidad.

   Rescata sin rebeldía tu propio camino.

   Mientras exista inquietud en la conciencia, queda resto por pagar.

   Agradece las dificultades y los dolores que forman un cerco a tu alrededor.

   Cada nueva existencia en el ámbito físico, puede ser un paso adelante que te proyecte hacia la vanguardia luminosa.

   Misericordia en la Justicia Divina, consuelos inefables, brazos amistosos, orientaciones renovadoras o auxilio constante, no te faltan en ningún momento; pero de ti depende aceptar, postergar, reducir, facilitar o incrementar el precio de tu libertad.

                                                         Del libo: JUSTICIA DIVINA, de Chico Xavier, por el Espíritu Ammanuel 

domingo, 23 de marzo de 2014

Faltó el punto de referencia



Faltó el punto de referencia

Era un empresario exitoso, casado, padre de dos hijos, con una esposa virtuosa; Jorge Luis tenía todo lo necesario para ser un hombre realizado y feliz.
No obstante, estaba lejos de eso.
Una persistente ansiedad le perturbaba, sin que supiese definir su origen. Esto lo dejaba tenso e irritado, con repercusiones negativas en su salud: presión arterial desajustada, disturbios circulatorios, colesterol alto, gastritis, jaqueca, que le molestaban su rutina diaria.
Su amigo Aureliano, simpatizante del Espiritismo, sugirió que se hiciese un tratamiento con pases en el Centro Espírita. Le explicó que las tensiones cotidianas provocan un desgaste energético, tornándonos vulnerables a enfermedades y perturbaciones, la transfusión magnética recompondría sus fuerzas, proporcionándole equilibrio y bienestar. Jorge Luis acató la sugerencia. Tuvo una razonable mejoría, pero en breve sus males se recrudecieron.

Consultado por Jorge Luis, Aureliano consideró:
-La Doctrina Espírita nos orienta que los desajustes físicos y psíquicos están directamente relacionados con nuestra manera de vivir, perspectivas y acciones. Le recomiendo que escriba un diario, analizando lo que debe ser corregido en su comportamiento.
Jorge Luis decidió experimentar la fórmula sugerida, pues otras iniciativas le habían resultado inútiles.

 Disciplinado, durante varios días se dedicó al trabajo de anotar por la noche en un cuaderno secreto, los acontecimientos más importantes. No funcionó. Continuaba tenso, nervioso, con los problemas de siempre.
En el Centro Espírita, conversó con Juliano, experimentado miembro del equipo de atención fraterna. Le explicó que lo que estaba aconteciendo y lo inefectivo de la orientación que había recibido de Aureliano.
El entrevistador ponderó:
-En principio, su amigo está en lo cierto. Nuestros males guardan relación con debilidades y vicios. Anotando diariamente lo que hacemos, podemos efectuar una provechosa evaluación de nuestro desempeño a favor de una vida mejor. Pero no basta con ese registro. Es preciso establecer un punto de referencia, para comparar y ver si estamos haciendo lo correcto. Si no lo hacemos, podemos juzgar como acertado, lo que está errado.
- ¿Y cuál sería ese punto de referencia? –preguntó Jorge Luis.
- En líneas generales, el Evangelio, el más perfecto manual de perfeccionamiento moral. ¿Sabe dónde lo encontrará?
-En la Biblia.
-Sí, Considere que la Biblia tiene dos partes: el Antiguo y el Nuevo testamento. El primero es la historia del pueblo judío. El segundo, que nos interesa más, es la vida de Jesús, con sus enseñanzas y el inicio del movimiento cristiano. ¿Ya lo conoce?
-Confieso que no.
Juliano sonrió.
-No es la excepción. La mayoría  de los religiosos se preocupa por el culto exterior, sin cuidar de la orientación moral. Para facilitar su comprensión, ya que usted es un principiante, estudie durante siete días los capítulos cinco al siete que componen El sermón de la montaña, escrito por el Evangelista Mateo. En él está la síntesis de las enseñanzas de Jesús, Es considerado por muchos, el más bello poema de la Humanidad. En el octavo día vuelva a las primeras anotaciones, teniendo como parámetro el discurso de Jesús.

 Después de cumplir fielmente la orientación, Jorge Luis tomo el diario y estableció las siguientes confrontaciones de lo que hizo, con la orientación evangélica
Diario: Tan pronto como desperté, mi esposa vino con la necesidad de que yo no la amo, que no le presto atención, cosas de mujer. Desconfía de mí, pensando que la estoy traicionando. Me hizo jurar que la amo. Estoy hastiado. Juré para calmarla, engañándola. Pues era imposible evitar la mentira de conveniencia.
Jesús: Oísteis que fue recomendado a los antiguos: “No jurarás en falso. Si no, deberás cumplir tus juramentos”. Pero yo os digo que no juréis de forma alguna; ni por el cielo, que es trono de Dios; ni por la tierra, que es el descanso de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad el gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Limitaos a decir: sí, sí; no, no. Porque lo que es mas de esto, del mal procede. (Mateo, 5:33 al 37)

Uno a cero a favor del Evangelio – pensó Jorge Luis sonriendo.

Diario: Mientras conducía, tuve que decir unas groserías. Dije pocas, pero fuertes insolencias, a un conductor imprudente que me hizo una encerrona. Si él hubiese reaccionado, hubiera sido capaz hasta de darle una paliza.
Jesús: Oísteis que fue dicho a los antiguos: “No mataras, y quién mate estará sujeto a juicio”. Pero yo os digo que quien quiera que se llene de cólera contra su hermano, está sujeto a juicio; que aquel que dijere a su hermano: necio, será condenado por el tribunal; y aquel que le dijere: eres fatuo, quedará expuesto al fuego del infierno. (Mateo, 5:21 al 22).

Jorge Luis esbozó una nueva sonrisa: dos a cero.

Diario: En la empresa fue todo bien hoy, ¡muy bien! Finalmente conseguí comprar el terreno para ampliar las instalaciones de mi industria. Aproveché que el propietario está muy mal económicamente, con la soga al cuello, y le pagué una miseria. Ahora nadie podrá detenerme.
Jesús: No juntéis tesoros en la Tierra,  donde la polilla y el  orín corrompen, y donde los ladrones ni minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón (Mateo; 6:19 al 21).

Jorge Luis dejo de sonreír. ¡Tres a cero!

Diario: Recibí la visita del representante de una ONG, pidiendo una donación para un proyecto social. No estaba nada dispuesto a contribuir, pero me animé cuando habló de un libro de oro para registrar los donativos y que habrá una gran publicidad a favor de las empresas donadoras. Di una pequeña contribución, cuando el representante me garantizó que no citaría las cantidades donadas en la donación.
Jesús: Guardaos de hacer vuestras buenas obras delante de los hombres, para ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los Cielos. Cuando, pues, diereis limosna, no hagas tocar la trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. En verdad os digo que esos ya recibieron su recompensa. Cuando dieres limosna, no sepa vuestra mano  izquierda lo que hace la derecha, a fin de que la limosna sea secreta; y vuestro Padre, que ve lo que pasa en secreto, os recompensará. (Mateo, 6:1 al 4)

¡Dios mío! –Murmuró preocupado- ¡Cuatro a cero! ¡No acierto ni una!

Diario: El punto negativo de mi día, fue sentir la presencia del idiota de Juan Ramón, que insistía en conversar conmigo. Recomendé al secretario personal a cargo, que lo echasen a la calle. Cuando él dejó mi empresa, llevando consigo valiosa información a un competidor que le pagaba mas, bien que le advertí de que me estaba traicionando y que yo no vería mas su cara. Y así será siempre. ¡Quiero lejos a este traidor!
Jesús: Oísteis lo que fue dicho: “Amaras a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los Cielos,, porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos. Porque si solo amáis a los que os aman, ¿Qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? ¿Y si saludáis a vuestros hermanos solamente?, ¿Qué hacéis de mas? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto. (Mateo, 5:43 al 48).

¡Cinco a cero! ¡Increíble mi distanciamiento del Evangelio!

Diario: Después de culminar la jornada de trabajo, llevé a su casa a una de las recepcionistas. ¡Es una atención! ¡Una mujer muy bonita! Estoy dispuesto a hacer una locura con ella, pues, a fin de cuentas nadie es de hierro. Los únicos momentos de relax que tengo, son aquellos en que comparto una aventura extraconyugal.
Jesús: Oísteis lo que fue dicho a los antiguos: No cometeras adulterio”. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer con intención impura, ya adultero con ella en su corazón. (Mateo, 5:27 y 28).

¡Seis a cero! Jorge Luis comenzó a sudar… estaba perplejo.

Diario: Analizando ahora mi día, me siento, una vez más, como un superviviente. El mundo es una selva, llena de peligros y males… Triste  planeta éste en el que vivimos.
Jesús: Son tus ojos la lámpara del cuerpo. Si tus ojos fueren buenos, todo tu cuerposerá luminoso; pero si tus ojos fueren malos, todo tu cuerpo  estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿Cuántas no serán las mismas tinieblas? (Mateo, 6:22 y 23).

¡Siete a cerro!

Entonces Jorge Luis comprendió porque continuaba mal, aun recibiendo tratamiento espiritual.
Infringía diariamente aquellos preceptos básicos que. Según todas las religiones, expresan un reglamento divino.
***
El Evangelio está en el mundo desde hace dos mil años, querido lector.
¡Vente siglos!
La civilización occidental está formada, básicamente, por cristianos, personas que en sus diversas denominaciones religiosas –católicas, evangélicas, espíritas- aceptan a Jesús como Maestro.
Los que se dicen ateos, constituyen una minoría. 

domingo, 29 de diciembre de 2013

Vacaciones

   


¡¡¡¡¡¡ VACACIONES !!!!!

   En el hombre siempre está presente un inmenso deseo de reposar, distraerse, salir del trabajo, reponer energuías.

   Programas de vacaciones se suceden en todo el año, con excursiones, deportes, diversiónes.

   Quien reside en el campo desea viajar a las ciudades, quien trabaja en las montañas busca las playas; quien vive en los trópicos, anela el frío, y las recíprocas son verdaderas.

   La fiebre de los viajes invade a las criaturas. 

   Aquel que no los realiza, se siente disminuido, marginado sin status social.

   Por extensión, todos desean llevar a cabo su programa para alternar esparcimiento y descanso.

   Un gran número se somete a trabajos extenuantes durante el año para economizar y realizar su sueño en las vacaciones.

   Trabaja hasta el agotamiento, asume compromisos para pagar después, a expensa de intereses desorbitantes con un rescate penoso, a fin de gozar hoy.

   Se habla acerca de las facilidades para viajar, las ventajas y todo son apenas palabras.

   Se trata de un modismo.

   Con raras exciones, los viajes son penosos y las excursiones agotadoras. Poco reposo y mucha incomodidad. Las alegrias y el entusiasmo del comienzo, se marchitan a media que pasan los días, sustituidos por el sueño irregular, las indisposiciones, las horas interminables de espera en hoteles abarrotados, con servicios deficientes y otros contratiempos.

   La propaganda bién presentada alude a la excelencia de todo, pero la realidad demuestra que eso no es verdad.

   A la hora del regreso, cuando no suceden problemas que son muy comunes  en tales ocasiones, se recomponen las apariencias a fin de impresionar a aquellos que se quedaron, y los comentarios exagerados afloran a los labios sonrientes de los afortunados, que entonces se dedican a la faena de regulacizar o recuperar los gastos, cansandose mucho mas.

                                                 ***

   Todo cambio de actividad permite renovar la energías y proporciona nuevas motivaciones.

   Un buen balance de labores define cuáles son las opciones de que se dispone como alternativas para el bienestar.

   No cabe duda de que el hombre necesita vacaciónes, reposo, esparcimiento, que le proporcionan alegria y lo renuevan para seguir trabajando

   Actividades excitantes, planes extravagantes, movimiento continuo y horarios preestablecidos, constiruyen esfuerzos innecesarios, con desperdicio de energías.

   Preocupación con la vestimenta, la apariencia, el tormento de las compras de novedades y recuerdos agotan el sistema nervioso, que se descontrola y genera irritación y malhumor.

                                              ***

   Jesús comento que "el Padre hasta hoy trabaja" y que Él "también trabaja".

   El trabajo es ley de vida, asi como el reposo. este, sin embargo, no implica parálisis, ociosidad, ni una carrera en busca de nada.

   Por reposo, entiéndase tranquilidad interior, recuperación de fuerzas, conquista de optimismo, estar bien con la vida.

   Proporcionarse espacios para la relajación, la lectura agradable, el deporte sano, la convivencia con personas experimentadas, joviales, alegres, sin ruidos, viajar en calma para tomar contacto con otros lugares, costumbres e individuos, sin prisa, constituyen el metodo eficaz para un reposo bien utilizado.

   Asimismo, meditar en el propio hogar; orar buscando sintonizarse con las nacientes del pensamiento superior; confraternizar con los sufridores, confortandolos y ayudandolos; serenarse escuchando melodías de profundo contenido emocional, son recursos valiosos y técnicas de reposo que pueden ser aplicados en cualquier lugar, en las horas posibles.

   Basta entrar en la habitación, cerrar la puerta y conversar con Dios, conforme enseñó Jesús al referirse a la tecnica de la oración.      La habitación, es el mundo interior, y la puerta es el acceso al exterior. En este lugar silencioso, oirás a Dios.

                                             ***

   En tu programa de salud fisica y mental, incluye el reposo como necesidad prioritaria.

   Ten cuidado sin embargo, con lo que haras con este recurso.

    Aprovecha la ocasión para descubrirte, para conocerte mejor e identificar lo que en verdad es indispensable para ti, seleccionando con rigor aquello que necesitas para una vida saludable, abandonando o dando menos valor a lo demás.

    Reposo, sí, con acción edificante.

      Del libro Jesús y la actualidad de Divaldo Pereira Franco, por el Espíritu Joanna de Ángelis.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Es miooo


    ¡¡¡Es mioooo!!!

Alguien tenía una pequeña conversación dentro de mi pensamiento y me preguntaba…:

¿De quien es este reloj?...

-¡Pues de quien va a ser!... mio contesté yo.

Y el coche que tienes en el almacén, ¿de quién es?...

-¡También es mió!...

¿No me dirás que el ordenador también es tuyo?...

-¡Pues claro! Estas cosas las he comprado y son mías.

¿Entonces me dirás que la casa la has comprado  y que también es tuya?...

-Pues sí, aunque parezca raro así es.

-Entonces tu cuerpo, ¿de quien es? Quizá me dirás que también es tuyo, que lo has comprado a un precio caro.

-Durante unos momentos no supe que responder, ya que no sabia a quién pertenecía mi cuerpo, mas pronto vislumbré que el cuerpo era mió, ya que Dios me lo había dado para mi evolución, por lo tanto, con mi cuerpo mandaba yo, y podía hacer con él lo que yo quisiera.

-Entonces, cuando tienes una enfermedad y tu no la puedes curar, ¿Quién manda en él?... cuando tu cuerpo desfallece, ¿Por qué no mandas en él y le exiges que continúe?... No seria más correcto el pensar que Dios te ha prestado tu cuerpo para tu evolución, y que cuando el cuerpo termina su misión vuelve al punto que partió. El cuerpo no es tuyo, ya que al fallecer, ¿podrías continuar haciendo uso de él? Mas no es así, o sea, el cuerpo no te pertenece, tan solo es una herramienta prestada para tu propia evolución.

Tenemos ya como punto de partida, que tu tienes algo que no te pertenece y que tan solo está prestado…

- Pero este simple reloj… ¿si que será mió?

¿Con que has comprado el reloj?

- ¡Con que va a ser!... con dinero

¿Y el dinero… de quién es?...

- ¡De nuestra nación!

¿Y tu nación, de quién es?

-Parece ser que no puedo tener ni un simple reloj.

-Ahora recuerdo que antes me habías citado que el coche era tuyo.

-Esto no me lo podréis negar, ya que ha sido ganado limpiamente con el sudor de mi frente.

-Yo no te llevo la contraria, solo citaré una anécdota, que este simple caso ocurre muchas veces…

Un señor va con toda a ilusión a comprarse el mejor coche que existe en el mercado, pero le dice al comerciante… ¡quiero que sea también el mas seguro! Le piden mucho dinero, la cual él paga muy gustosamente. Se pone en carretera y piensa ¡Cuánto trabajo he tenido que realizar! ¡Cuánto he tenido que ahorrar! Pero al fin podré gozar de la libertad, de la velocidad, de la seguridad… En unos momentos suena el móvil y atiende la llamada, esta se hace extensa y se olvida del vehículo. En una pequeña distracción, concentrado con la conversación del teléfono, se le acerca una curva muy cerrada  en la cual no le es posible mantener su vehiculo… la libertad, la velocidad, la seguridad, todo se pierde en unos instantes. El cuerpo queda aprisionado en un montón de chatarra. El Espíritu vuela al más allá, observando como aquella ilusión se desvanecía, dándose cuenta, que aquel hermoso coche, vuelve a su punto de origen. Mi pregunta es la siguiente… ¿Por qué no se lleva este señor lo que le pertenece? ¿Por qué ha de dejarlo todo aquí?... Porque todo es de Dios, a Él todo le pertenece.

-Entonces… ¿mi casa de quién es? Pregunto dentro de la duda.

-La habrás podido comprar, o quizá la hayas heredado de tus familiares, quizá tus hijos la heredarán de ti, pero la casa continuará estando aquí, se reformará, se restaurará, pero como toda materia, tiene su principio y su fin.

-O sea, ¡que me está diciendo que ni la casa es mía!

-Pues no, todo pertenece a Dios.

-Aquí existe un error, puesto que si yo no trabajo, no gano dinero, y si no gano dinero, nadie vendrá a darme absolutamente nada.

No, así no es, tú trabaja honradamente, que Dios ya te irá dando aquello que te haga falta en su momento oportuno.

Cuando el matrimonio compra una casa y va al notario para arreglar la escritura y os pregunta… ¿A nombre de quién ponemos la casa?......... Responded siempre…. “A nombre de Dios”.

Escrito por: José Modesto Garcia

domingo, 27 de octubre de 2013

DEDICATORIA A LOS MEDIUMS



Dedicatoria a los médiums

En el médium, cuanto más lucha,
más trabajo y dedicación,
cuanto mayor la pelea,
mucho menor la obsesión.

                    *

El médium que nada sufre
en el testimonio de la fe,
en verdad, nunca sabe
si está acostado o de pié.

                     *

Médium que no se depara
con obstáculos en la jornada,
guarde consigo la certeza
de que sigue la senda herrada.

                       *

De mil médiums que cayeron
en suelo empantanado,
si uno cayo por las críticas.
El resto por ser elogiado

                        *  

Junto a un médium cualquiera,
surge el espíritu obsesor
y todo le facilita
para causarle dolor.

                    *

Cuando más el clavo soporta
más se afirma en la madera,
cuanto más soporta el médium

más servicio da a la vida entera. 

jueves, 17 de octubre de 2013

Judas iscariote



JUDAS ISCARIOTES

En las márgenes calladas del Jordán, tal vez no lejos del lugar sagrado, donde el Precursor bautizó a Jesucristo, divisé a un hombre sentado sobre una piedra. De su expresión fisonómica se irradiaba una simpatía cautivante.

-¿Sabes quién es éste?- murmuró alguien a mis oídos. –Éste es Judas.

-¡¿Judas?!...

- Sí. Los Espíritus aprecian, no obstante el progreso que ya alcanzaran, volver atrás, visitando los sitios donde se engrandecieron o prevaricaran, sintiéndose momentáneamente transportados a los tiempos idos. Entonces sumergen el pensamiento en el pasado, regresando al presente, dispuestos al heroísmo necesario del futuro. Judas acostumbra a venir a la Tierra, en los días en que se conmemora la Pasión de Nuestro Señor, meditando en sus actos de antaño…

Aquella figura de hombre me magnetizaba. Yo no estoy aún libre de la curiosidad del reportero, mas entre mis maldades de pecador y la perfección de Judas existía un abismo. Pero, mi atrevimiento a la santa humildad de su corazón, se unieron para que yo lo acaparase, procurando oírlo.

-¿Realmente, es usted el ex hijo de Iscariote?

-Sí, soy Judas –respondió aquel hombre triste, enjugando una lágrima en los dobleces de su larga túnica.

Como el Jeremías, de las lamentaciones, contemplo a veces esta Jerusalén arruinada, meditando en el juicio de los hombres transitorios…

-¿Es verdad cuanto reza del Nuevo Testamento con respecto a su personalidad en la tragedia de la condenación de Jesús?

-En parte… Los Escribas que redactaron los Evangelios, no atendieron a las circunstancias y a las intrigas políticas que predominaron por encima de mis actos en la nefasta crucifixión. Poncio Pilatos y en el tetrarca de Galilea, además de sus interés individuales en la cuestión, aun tenían a su cargo salvaguardar los intereses del Estado romano, empeñado a satisfacer las aspiraciones religiosas de los ancianos judíos. Siempre la misma historia. El Sanedrín deseaba el reino de los cielos peleando por Jehová, a hierro y fuego; Roma quería el reino de la Tierra. Jesús estaba entre esas fuerzas antagónicas con su pureza inmaculada. Ahora bien, yo era uno de los apasionados por las ideas socialistas del Maestro, pero mi excesivo celo por la doctrina, me izo sacrificar a su fundador. Por encima de los corazones, yo veía la política, única arma con la cual podría triunfar y Jesús no obtendría ninguna victoria. Con sus teorías, nunca podría conquistar las redes del poder, ya que, en su manto de pobre, se sentía poseído de un santo horror a la propiedad. Planeé entonces una rebelión sorda como se proyecta hoy en día en la Tierra la caída de un jefe de Estado. El Maestro pasaría a un plano secundario y yo reclutaría colaboradores para una obra vasta y enérgica como la que hizo más tarde Constantino Primero, el Grande, después de vencer a Maxencio a las puertas de Roma, lo cual, por lo demás, apenas sirvió para desvirtuar el Cristianismo. Pues entregando al Maestro a Caifás, no juzgué que las cosas llegasen a un fin tan lamentable y, atormentador de remordimientos, presumí que el suicidio era la única manera de redimirme a sus ojos.

-¿Y llegó a salvarse por el arrepentimiento?

-No. No lo conseguí. El remordimiento es una fuerza preliminar para los trabajos reparadores. Después de mi muerte trágica me hundí en siglos de sufrimientos expiatorios de mis faltas. Sufrí horrores en las persecuciones infligidas en Roma a los adeptos de la doctrina de Jesús, y mis pruebas culminaron en una hoguera inquisitorial, donde, imitando al Maestro, fui traicionado, vendido y usurpado. Víctima de la felonía y de la traición, dejé en la tierra los últimos resquicios de mi crimen, en la Europa del siglo XV. Desde este día en que me entregué por amor a Cristo a todos los tormentos e infamias que me degradaban, con resignación y piedad por mis verdugos, cerré el ciclo de mis dolosas reencarnaciones en la Tierra, sintiendo en la frente, el ósculo de perdón de mi propia conciencia…

-Y hoy está meditando en los días que se fueron… -pensé con tristeza.

-Sí… estoy recapitulando los hechos tal y como pasaron. Y ahora, hermanado con él, que se halla en su luminoso Reino de las Alturas que aun no es de este mundo, siento en estos caminos la señal de sus divinos pasos. Lo veo aún en la cruz entregando a Dios su destino… Siento la clamorosa injusticia de los compañeros que lo abandonaron enteramente y me viene aun recordación cariñosa de las pocas mujeres que lo ampararon en el doloroso trance… En todos los homenajes prestados a Él, yo soy siempre la figura repugnante del traidor… Observo complacientemente a los que me acusan sin pensar, si pueden lanzar la primera piedra… Sobre mi nombre, pesa la maldición milenaria, como esos lugares llenos de maldición e infortunio. Pero en lo personal, estoy saciado de justicia, porque ya fui absuelto por mi conciencia en el tribunal de los suplicios redentores.

-En cuanto al Divino Maestro, -continuó judas- infinita es su misericordia y no solo para conmigo, porque si recibí treinta monedas, vendiéndole a sus verdugos, hace muchos siglos que Él está siendo criminosamente vendido en el mundo, al mayor y al pormenor, por todos los precios, en todos los patrones del oro amonedado…

-Es verdad, -concluí- y los nuevos negociadores del Cristo no se ahorcan después de venderlo.

Judas se apartó tomando la dirección del Santo Sepulcro y yo, confundido en las sombras invisibles para el mundo, vi que en el cielo brillaban algunas estrellas sobre las nubes parduscas y tristes, mientras el Jordán rodaba en su quietud como una sabana de aguas muertas, procurando un mar muerto.

Comunicación recibida  por el médium Francisco Cándido Xavier.

Del libro, Palabras del Infinito